Viernes en la tarde, estás en un bar tomando algo mientras esperas a tu pareja, cuando de repente el bartender saca conversación y después de un rato de muchas risas e intercambio de miradas intensas, te das cuenta que existen intereses en común. Mientras eso ocurre, te llegan mensajes por Grindr de chicos de la zona en donde te encuentras, invitándote a pasar un buen rato de diversión.