Cuando no se da el correcto equilibrio entre el líquido ingerido y el expulsado se habla de retención, un problema que puede traducirse en aumento de peso, hinchazón, celulitis, sensación de pesadez en las extremidades y otras disfunciones.
Cuando no se da el correcto equilibrio entre el líquido ingerido y el expulsado se habla de retención, un problema que puede traducirse en aumento de peso, hinchazón, celulitis, sensación de pesadez en las extremidades y otras disfunciones.