
¿Qué otros indicadores tener en cuenta?
Dada las falencias en las que podemos caer si sólo contemplamos el IMC y el peso como indicadores de nuestra salud, siempre es aconsejable tener en cuenta otros parámetros, tales como:
- Circunferencia de cintura: se ha probado que se trata de un buen predictor de enfermedades cardiovasculares, es fácil de medir y correlaciona bien con grasa en la región abdominal o visceral que es la más nociva para el organismo.
- Índice de cintura- altura: dado que personas más altas pueden tener cinturas más anchas a causa de su mayor contextura física, éste índice que relaciona cintura y altura puede ser de utilidad para evaluar el riesgo cardiovascular.
- Porcentaje de grasa corporal: puede estimarse mediante bioimpedancia, fórmulas o pliegues cutáneos de diferentes partes del cuerpo y junto a los indicadores anteriores nos permite saber más acerca de la composición corporal.
- Datos bioquímicos: conocer además de nuestro peso y la composición corporal datos como los niveles de glucosa, de lípidos y ciertas hormonas en sangre puede ser de mucha ayuda para completar la valoración sobre nuestro estado de salud.
- Presión arterial y ritmo cardíaco: son de fácil medición y pueden darnos una idea acerca de nuestro estado cardiovascular general. El ritmo cardíaco puede indicarnos además la presencia de estrés o de alteraciones vasculares, de allí la importancia de considerar estos indicadores si deseamos conocer con mayor precisión nuestra condición física y de salud general.
Por supuesto, el IMC y el peso siguen siendo parámetros a considerar, pero podemos obtener una valoración mucho más acertada y completa si además de esos indicadores, consideramos otros aspectos de nuestra salud tales como la composición corporal y el funcionamiento metabólico o interno de nuestro organismo.