El pelo rizado en el hombre es un arma de seducción que no hay que infravalorar aunque, eso sí, sea bastante difícil de manejar. Muy a menudo se utilizan fijadores en gel cómo cera o gomina para dar al pelo un aspecto «peinado» pero en realidad el resultado puede ser muy desagradable, dejando el pelo reseco, como si fuera de plástico.