Muchas de las encuestadas creen que es un defecto no conseguir orgasmos «solo vaginalmente» y que «todas las mujeres de verdad lo hacen»
No existen, dicen los investigadores, estudios objetivos de la fuente exacta del placer. Existen masturbaciones y relaciones en pareja monitorizadas en las que se midió la existencia o no de orgasmo, pero estas, según ellos, no sirven para explicar qué área de las estimuladas provocó los espasmos, cuál es la más afectada por la excitación o cuál es el epicentro o el motor que causa la llegada a la meta.