Existen dos tipos de orgasmo: el habitual y el prolongado. El habitual, como indica su propio nombre, es el más común y consta de unas 6-15 contracciones de alta intensidad durante unos 20-30 segundos. en cambio, el orgasmo prolongado, se experimentan contracciones regulares tras el orgasmo inicial, que pueden durar hasta 90 segundos.