«Citas de pareja que no están iluminadas por velas, sino por pantallas encendidas. Conciertos donde solo puedes ver al artista a través de la cámara de la gente de delante. Somos tan adictos que solo el sentimiento de un móvil en nuestras manos nos alivia«, dicen Van Gould, Ingmar Larsen y Ben Langeveld, creadores del NoPhone.