Se trata del NoPhone, y es toda una crítica a la manera en que los teléfonos inteligentes se han convertido en imprescindibles en nuestras vidas, convirtiéndonos en verdaderos adictos. Sus creadores lo idearon una noche en un bar, tras ver que en su quedada todos se dedicaban a ojear continuamente el móvil, sólo separando la vista de él para pedir otra ronda.