¿Cómo desenmascarar a un perturbado muy bien entrenado y camuflado para desatar el pánico dentro de un avión con cientos de pasajeros? Será la compleja misión del agente aeronáutico Bill Marks (Liam Neeson), misión que lo sorprenderá en sus horas bajas, horas en las que el alcohol le está sirviendo de «refugio» para soportar sus conflictos existenciales.