Por ejemplo, 52 de cada 1.000 hombres que nacieron en la década de 1950 se llamaban Antonio, nombre que fue reduciéndose con los años hasta llegar a una frecuencia de 7,60 entre mil en 2012. Laura, sin embargo, se puso de moda en los 80, siendo el nombre de mujer más popular de la década con una tasa de 22,30 veces de cada mil.