Tal como Dios se lo pide, no podrá olvidar subir a bordo de su nave a una pareja de cada especie, para asegurar la supervivencia en el futuro. Dios no tendrá piedad con la magnitud del diluvio que lanzará sobre la Tierra, pero tiene un plan esperanzador para todos los pasajeros del arca, de la que Noé será el capitán de una salvación épica.