Claro que el sexo oral tampoco tiene una técnica concreta y habrá que basarse en el acierto y error hasta dar con la receta. Kerner, sin embargo, trata de dar pistas comparando el cunnilingus con el Tai Chi afirmando que “la quietud, el equilibrio, la presión y la resistencia son algunas de las claves para practicarlo”.
Variaciones e interrupciones adecuadas
Acabemos con el mito: los encuentros sexuales eternos, en los que la eyaculación masculina parece no llegar nunca y los músculos comienzan a contracturarse de tanto cambio de postura, no son aptos para todos los públicos. Sin embargo, aunque no batamos récords históricos en horas de penetración, para alargar e intensificar los orgasmos femeninos es más que pertinente montar una sesión diferente a las habituales y llena de variaciones que supongan un cambio radical de toma.