Según el NHS, un estudio realizado en Pensilvania desveló que los estudiantes que practicaban sexo una o dos veces por semana tenían en su organismo niveles más elevados de inmunoglobina A, una sustancia que combate las enfermedades. La proporción de esta sustancia era un 30% más alta en las personas que mantenían relaciones sexuales una o dos veces a la semana que en aquellas que no practicaban sexo en absoluto.