Un estudio de 2013 mostró que las mujeres que fingen un orgasmo en la cama tienen más probabilidades de engañar a su pareja. Esta investigación descubrió que si las mujeres eran sinceras sobre su satisfacción sexual, tendían a ser más fieles. Por tanto, tener un orgasmo no sólo consiste en la culminación física, sino en proteger además la relación.