Es fundamental considerar que la meditación afecta siete aspectos principales: cognitivo, perceptivo, afectivo (es decir, emociones y estados de ánimo), somático (relacionado con el cuerpo), conativo (es decir, motivación o voluntad), sentido del yo y social. Por ello, las personas que la practican pueden experimentar una variedad de reacciones, tanto positivas como negativas.