
Y si bien hay muchas buenas razones para meditar (aumento de la concentración, niveles de estrés más bajos, mejor sueño, por nombrar algunos) y practicar el mindfulness, existe el pequeño problema de que no a todo el mundo le sienta igual.
¿Por qué la meditación y el mindfulness no es bueno para todos?
Estudios desarrollados los últimos años, han demostrado que la meditación no solo genera reacciones positivas, sino que también puede producir reacciones negativas o «desafiantes», como miedo, movimientos involuntarios del cuerpo y pánico.