Pero esta imagen de los microbios está muy lejos de la realidad.
Es cierto que hay un largo listado de microorganismos que pueden causar alguna enfermedad más o menos grave o más o menos duradera, como por ejemplo la gripe, el VIH o la tuberculosis, pero también es cierto que si no fuera por otros muchos no podríamos vivir, o por lo menos cómo lo hacemos.