Hoy me ha llamado Alba. Me ha dicho que este fin de semana ha sido de película, que ella y Mario han recuperado toda la pasión perdida con el paso de los años. Que se han pasado dos días haciendo el amor como locos y que, gracias a mí, se había acabado la monotonía en su matrimonio. Me ha hecho tanta ilusión que llevo horas sin poder quitarme la sonrisa de la boca.