Y es que, sea cierto o no lo que dice la autora, párate un segundo a pensar cómo te levantas por las mañanas. Con prisas, agobiado, pensando en el trabajo y todo lo que tendrás que hacer durante el día. Adelanta el despertador quince minutos, olvídate de todo y disfruta con tu pareja de un poco de sexo matutino. ¡Te engancharás!