Son pantalones skinny, elásticos y súper adherentes, por lo tanto marcan la figura (y mucho). Por esta razón, los meggins tienen al mundo blogger en una incesante batalla. Entre los argumentos en contra están los que dicen que son excesivamente femeninos, los que los encuentran incluso desagradables, y los que te invitan a imaginarte a todos los hombres de tu alrededor en mallas.