La evolución de este complemento en los últimos años se ha dirigido hacia otra dirección. Digamos que ha conseguido escapar de lo estrictamente formal, pero sólo a través de sus modelos estrechos, que permiten usarlos de una forma más casual, fuera de los cánones tradicionales. Por lo tanto, nunca utilices una corbata estrecha en una oficina o en una entrevista de trabajo, pero puede ser muy apropiada y de tendencia para una fiesta o evento informal.