Así pues, el autor establece cuatro premisas para saber si la persona escogida es la adecuada. La primera es el beneficio, debes meditar sobre qué es lo realmente positivo que te aporta ese alguien o la relación que tenéis. La segunda, la sintonía, es decir, que los dos estéis en el mismo momento o queráis lo mismo. El tercer punto es el destino, ver si ambos queréis llegar a la misma meta por el mismo camino. Por último, la química, algo totalmente imprescindible en el amor.