
Y en el mundo del cine no solo los actores son excéntricos, los directores también. Woody Allen está obsesionado con su temperatura corporal, tanto, que se la toma cada dos horas. Y eso no es todo. Resulta que también duerme con los zapatos puestos.

Y en el mundo del cine no solo los actores son excéntricos, los directores también. Woody Allen está obsesionado con su temperatura corporal, tanto, que se la toma cada dos horas. Y eso no es todo. Resulta que también duerme con los zapatos puestos.