No es cuestión de ponerte la alarma para desnudaros como ante una orden. Simplemente citaos, como sucede de forma natural al principio de las relaciones. Aunque vivas con alguien, queda con él a una hora para cenar en casa, hacer algo relajado juntos o simplemente proponeos un par de ratos largos a la semana de desconexión de móviles, ordenadores y televisión.