5 maneras de tener sexo cuando ya no puedes más

Solo el hecho de guardar ese tiempo para el otro, sin la presión de hacer el amor necesariamente, te hará sentir más relajado y descansado.

4. Las mejores posturas

Si todo lo anterior va bien, probablemente las posturas saldrán solas, pero queremos inspirarte con un par de imágenes mentales: los dos tumbados, medio dormidos. Uno le susurra algo al otro. Caricia suave en el brazo. Cucharita con pijama. Aún no está claro si va a pasar, pero su tripa está caliente y suave bajo la camiseta. Se te empieza a olvidar eso tan importante de lo que estábais hablando. ¿Y qué es eso que huele tan bien, su cuello o su pelo? Los orgasmos frecuentes contribuyen a la distensión y abren el apetito para hacerlo aún más a menudo

En el comer, el rascar y lo otro todo es empezar. Y la mejor forma de empezar cuando las fuerzas no acompañan es una que sea natural, que no requiera de desnudez ni penetración y en la que podamos ‘volvernos atrás’ en cualquier momento. Cucharita o simplemente un abrazo largo. O apoyar la cabeza en su regazo cuando está sentado…

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