¿Y dónde se encuentra el sexo puro? Hoffman y Metoyer apostaron por los dormitorios de algunos de sus amigos más próximos y un puñado de pobladores de Craiglist. La travesía les tomó una semana. Y antes del inició tuvieron claro cuál sería el tesoro de su viaje: documentar la esencia del acto sexual en su forma más íntima. Alejados de las interpretaciones del cine o del trato que ha tenido en la industria de la pornografía, conceptos como el amor y la intimidad.