El sistema de Lotus Dynamic Performance Management (DPM), ofrece tres modos de conducción distintos: “Drive”, “Sport” y “Race”. El último de estos modos ofrece un mayor nivel de tracción en el deslizamiento, permitiendo mayores zonas de derrapaje antes de ponerse en funcionamiento. Los modos de conducción “Sport” y “Race” aumentan la capacidad de respuesta del acelerador.