En la opinión de un servidor, un Tudor no deja de ser un Rolex al cual le han puesto una maquinaria óptima pero no exclusiva, sus modelos tienen el carácter de Rolex y son muy cotizados. También tengo que confesar que cuando ocurrió el cisma durante la década de los 90 aproximadamente, cuando Tudor pretendió crear modelos totalmente distintos a los de Rolex, sin su simbología y apariencia, creí que esta marca se iba al garete…