A diferencia de lo que ocurre con los faciales, los parches transdérmicos anticelulíticos no ofrecen un resultado inmediato. Para que funcionen, es necesario llevarlos «puestos» las 24 horas, al menos una semana (sigue las indicaciones del fabricante). Son fáciles de utilizar, no resultan molestos y permiten desarrollar la actividad cotidiana con total normalidad.