Desde un punto de vista dietético y según su composición podemos diferenciar dos tipos de carbohidratos, los simples y los complejos:
1. Carbohidratos simples. Los carbohidratos simples son de fácil asimilación. Esto quiere decir que el cuerpo los digiere rápidamente, generando una secreción inmediata de insulina. Ofrecen la ventaja de que aportan rápidamente energía al organismo. Los carbohidratos simples se dividen a su vez en: