Lo cierto es que la industria del turismo no se puede permitir el lujo de aburrir a aquellos clientes que dejan millones cada año cuando deciden sus viajes de relax y placer. Por esto, ante esta posibilidad, lo más eficiente es tirar de máxima creatividad para seguir atrayendo a estos «pasajeros potentados». ¿Y cuáles son algunos de los resultados de esta creatividad a la máxima expresión?