El modelo Oriol Elcacho se encargaba de abrir la pasarela de la mano de la firma Emidio Tucci, que convirtió a todos sus maniquíes en auténticos jinetes. Botas de equitación, fustas y bridas acompañaron en todo momento a los looks de gentleman inglés, en los que no faltaron el tartán, las chaquetas acolchadas o los abrigos tipo batín.