Con el fin de conservar al lince ibérico, esta especie está protegida por la legislación española y europea. La Comisión Europea ha invertido en tres proyectos, siendo el último de ellos el Proyecto Life+ IBERLINCE, para la recuperación de su distribución histórica en España y Portugal, con un presupuesto total de más de 34 millones de euros, vigente hasta 2016.