«Intentad deshaceros de la presión, no os sintáis obligados a tener relaciones sexuales… La intimidad puede conseguirse de muchas otras maneras: os podéis abrazar o podéis pasar más tiempo juntos», aconseja Porter.
5. No pienses que el sexo se limita al coito
«Intentad no pensar que el sexo se limita al coito. Podéis tener momentos íntimos y sensuales diferentes. A veces, cuando una pareja no tiene relaciones sexuales, no se tocan ni se besan. En esas situaciones, pasar de nada al sexo puede dar miedo. Lo ideal es que vayáis poco a poco. Redescubrid vuestros cuerpos y, si ha pasado mucho tiempo, será como si os descubrierais por primera vez porque todos cambiamos. Lo que os atrajo al uno del otro con 20 años no os atraerá con 50 años», analiza Clare Prendergast.
6. Plantéate si la ausencia de sexo te satisface
Aunque a corto plazo estés conforme con un matrimonio sin sexo, plantéate si puede ser un factor decisivo a largo plazo.