Por otra parte, fijar la atención en la pantalla mucho tiempo contrae los músculos suboccipitales, que situados en la base del cráneo facilitan el movimiento de la cabeza. Esto da lugar a cefaleas e incluso sensación de mareo.
Por otra parte, fijar la atención en la pantalla mucho tiempo contrae los músculos suboccipitales, que situados en la base del cráneo facilitan el movimiento de la cabeza. Esto da lugar a cefaleas e incluso sensación de mareo.