El boxeador también cuenta diversos episodios que dan fe de su agresivo carácter. Por ejemplo, el pegarle una patada en la cabeza a su ex promotor Don King, su disputa con varios fans que le pedían un autógrafo, o la famosa pelea con Evander Holyfield (sí, el de la oreja), al que admite haber querido «matar», literalmente.