Un obsequio en el que abundan los rincones variopintos, donde el sosiego y la paz son la consecuencia del paraíso que nos rodea.
El agua que nutre al Guadiana, que vive y fluye sin cesar, ha hecho un magnífico trabajo artístico en este parque natural, por lo que la materia líquida es la razón de ser de las Lagunas de Ruidera.