Otra posibilidad es utilizar las férulas dentales que pueden ser hechas a medida en la consulta del dentista o bien adquirirse en formato «estándar» en farmacias. Estas prácticas férulas incorporan un gel de composición similar a los dentífricos blanqueantes y se fijan en ambos maxilares (superior e inferior) por un tiempo determinado. Tienen que llevarse un número de horas (incluso toda la noche) y sus efectos suelen notarse pasadas unas semanas.