Tan trascendente es evitar su exceso como su carencia. Una dieta baja en sodio puede producir calambres musculares, náuseas o convulsiones, ya que el sodio se encarga, entre otras funciones, de la excitabilidad neuromuscular.
Tan trascendente es evitar su exceso como su carencia. Una dieta baja en sodio puede producir calambres musculares, náuseas o convulsiones, ya que el sodio se encarga, entre otras funciones, de la excitabilidad neuromuscular.