«Estábamos interesados en gente que trabaje con su mente y con sus manos. Me pareció muy interesante (y divertido) contar con todos esos puntos de vista sobre el Monogram… Es inspirador haber visto cómo visualizan las cosas, cómo son sus perspectivas. En definitiva, son un grupo de genios«, afirma la heredera de LVMH.