En 40 años de carrera, Kevin Spacey ha podido alzarse en dos ocasiones con el Oscar, pero el Emmy se le resiste. Es uno de los actores de la televisión más aclamados en los últimos tiempos por hacer de un déspota presidente de Estados Unidos. Su actuación maravilla a los espectadores, pero no acaba de enamorar a la academia, que siempre encuentra a uno mejor.