Tras los 19 años de Rossella Jardini como diseñadora de la casa (cargo que asumió después de la muerte de su fundador), la firma cree que ha llegado el momento de empezar un nuevo curso, pasando el testimonio a una nueva generación. No sin antes agradecer a Jardini «su enorme contribución a mantener el espíritu de Moschino vivo y en la vanguardia de la moda».