Los alimentos descritos son los que deben incluirse en una alimentación variada y equilibrada. A ellos hay que añadir la necesidad vital ingerir la suficiente cantidad de agua (al menos dos litros diarios de líquidos en general), sin la cual el organismo no podría realizar de manera adecuada algunas de sus funciones básicas (mantener una buena hidratación y control de la temperatura corporal, eliminar toxinas, etc).