Cuando el conductor selecciona el modo Manual Drive, el espacioso habitáculo se transforma para devolver el control al conductor. Todos los asientos se sitúan en su posición convencional, de cara a la carretera. El volante, inspirado en las riendas de los caballos, aparece junto a la instrumentación y a un head-up display que permite visualizar sobre carretera las informaciones de conducción.