Controla los miniorgasmos
Practica la masturbación hasta llegar al límite del momento de la eyaculación, sin pasar de ahí. Es la técnica conocida como «comenzar-parar».
El orgasmo masculino se compone de dos fases: la primera en la que el semen se carga en la uretra, y la eyaculación propiamente dicha. Experimenta esta sensación derivada de las pequeñas contracciones que se dan en la pelvis, pero sin llegar nunca a eyacular. Conseguir llevar a cabo este método durante una relación es algo más complicado, pero con un poco de práctica no es difícil de conseguir.