En deportes como el spinning, la bicicleta, el aeróbic o la cinta en el gimnasio, la piel se ve afectada en el ejercicio intenso por la sudoración. Ésta en parte es positiva, porque ayuda a limpiar impurezas y a mantener una termorregulación eficaz, pero por otro lado es negativa, porque reseca la piel al eliminar parte de su manto ácido o capa protectora.