3. ABOMINAR DEL VINO A POSTERIORI
Si uno no sabe de vinos, una decisión sensata es dejarse aconsejar. Cualquier sumiller o jefe de sala sensato lo da a probar antes: no vale soltar un “está bueno” para luego arremeter contra la bodega y la D.O. al completo en nombre de Angela Channing. Los noviazgos que no van a ninguna parte y los vinos malos, mejor dejarlos al principio del todo. Nunca mejoran.