Para dejar de lado la ansiedad debemos dejar de imaginar un futuro negativo, de tropiezos o malos resultados. Debemos orientarnos hacia el objetivo que tenemos en mente y mentalizarnos lo suficiente como para pensar que lo vamos a conseguir. Si permaneces ocupado dejas de preocuparte. Si te ocupas en visualizar un futuro de éxito estos pensamientos de logro inundarán tu organismo de neurotransmisores y sustancias químicas acorde a ese nivel de pensamiento y te sentirás bien, relajado y feliz.