Ella sufre de obesidad mórbida y aspiraba a convertirse en la mujer más gorda del mundo, luego de estar por años con un sujeto que disfrutaba alimentarla a diario, y una vez terminado su romance, la mujer creyó que el amor ya era cosa del pasado, indicó Patty al medio inglés The Mirror.
La mujer llegó a pesar 323 kilos en su etapa más crítica, y ya ha logrado bajar 120, con la ayuda de su novio y gracias a una serie de ejercicios diarios.