Se trata del flamante Galaxy Tab S. Además del impacto que generó la nueva apuesta de la surcoreana, se supo que el Galaxy Tab S se comercializará con pantallas Super Amoled de 8,4 y 10,5 pulgadas. La tecnología de estas pantallas produce colores más definidos y nítidos, mientras que los negros son más oscuros. Para hacernos una idea, la calidad de imagen del Samsung Galaxy Tab S es similar a la de las televisiones de alta gama.